viernes, 26 de agosto de 2011

Amor a primera vista


Cuando te vi quedé cautivada, no sé si con tu mirada o con todo tu ser. En ese instante corría una briza costera y el muelle estaba muy helado cometí un gran error al haber ido de verano. Tú fuiste muy caballero y me ofreciste tu abrigo para que no me muera de hipotermia.
     Todo estaba muy tranquilo, tú y yo éramos las dos únicas almas vivientes en ese lugar. No me explico que es lo que hacías ahí pero supongo que haberte visto, aunque sin conocerte, me tranquilizó.
     Tú te fuiste sin decir nada y ni siquiera te llevaste tu abrigo. Rubén ¿así te llamas? No sé cómo fue que lo supe, pero creo que fue instinto.
     Tres días después te vi, ibas de la mano de una chica, se veían muy lindos, hacen linda pareja. Ciertamente no le puedo tener rencor, es verdaderamente afortunada y creo que  envidia es lo único que siento asia ella.
     En ese instante comprendí que tú nunca serias mío, sino que ya tenias dueña.
     En todos mis sueños tú eras el protagonista, cada vez que llovía tu mirada quedaba plasmada en mi ventana. Fue tan fácil amarte pero tan difícil olvidar.
     Finalmente me fui de Puerto-Montt porque ahí todo me recordaba a ti, tu abrigo lo regalé y esto de seguro lo enterraré para así dar por terminada esta etapa.
     Es increíble porque yo era una incrédula, nada me convencía pero, sin embargo, comencé a creer en el amor a primera vista cuando te conocí. Y no fue más que eso.
By: Caroline.

2 comentarios:

  1. wow, esta verdaderamente lindo, me gusta la habilidad de comunicar los sentimientos de la chica. Hermosa historia ^w^

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias ^w^ significa mucho para mi tu comentario, eres la primera persona que lo lee.

    ResponderEliminar

Rayos de luz