martes, 30 de agosto de 2011

Con una simple mirada (Parte 1)


Loreta tenía 16 años y nunca había salido de su casa. Su madrastra, Rosa, la mantenía alejada del mundo, solo para que su belleza no sea mirada por los hombres del pueblo, y así poder casar a sus hijas primero.
Tenía dos hijas, Aurora y Anastasia. Ninguna de los dos  era fea, pero carecían de gracia, por ser normales y aburridas.
A pesar de no dejar salir a Loreta, Rosa no era mala con ella. Siempre que compraba algo a sus hijas le compraba lo mismo a Loreta. Cuidaba de resfriados y no la trataba como a una empleada. Sus hijas eran medias hermanas de Loreta, pues Roberto, su padre, había tenido una relación con Rosa antes de casarse con Natalia, la madre de Loreta.
Aurora y Anastasia tenían 20 y 21 años respectivamente. No tenían novio y nunca lo habían tenido. Aunque eran las muchachas más hermosas presentadas en sociedad, nadie se interesaba en ellas, pues las encontraban apagadas y con poca gracia. Ellas tampoco demostraban mayor interés en el amor, puesto que hacia la idea de Loreta, de salir, imposible.
Eduardo era un muchacho de 20 años, era guapo y codiciado por las mujeres del pueblo, poseía una pequeña fortuna por una herencia que recibió de su padre al morir. El vivía solo con su ama de llaves, quien lo había criado desde pequeño y era muy amable y cariñosa.
Un día Eduardo iba caminando por la plaza, como hacía habitualmente, y al mirar a la ventana de una casa vio a una joven muy hermosa, más hermosa que cualquiera. Pero a pesar de toda esa belleza, la joven tenía una mirada melancólica. Esos ojos lo dejaron embobado, pero de inmediato quiso saber la identidad de aquella hermosa aparición.
Dio una leve mirada al cruzar la calle y cuando volvió a mirar la ventana, la mujer ya no estaba. Tocó la puerta y abrió una mujer mayor.
-Buenas tardes –dijo Eduardo -¿podría hablar por favor con la mujer de la habitación superior?
-No entiendo que está hablando –respondió Rosa.
-Yo iba pasando por el frente y en la ventana de arriba había una mujer muy hermosa. Tenía el cabello rizado, negro y más o menos hasta el cuello.
-Debe hablar de Loreta –pensó Rosa y de inmediato negó la existencia de una joven con esas características.
-Pero estoy seguro de haberla visto.
-Se equivoca, aquí solo vivimos mis dos hijas y yo. Si gusta puede hablar con ellas, aunque por el momento no están en casa.
-No se preocupe, debo haberme confundido, por favor disculpe las molestias.
Eduardo se fue desconcertado por la respuesta. Él ya conocía a las hijas de la señora y no tenía el más mínimo interés en conversar con ellas. Siguió su camino pensando en que había pasado, definitivamente no podía haberse equivocado, su mente no imaginaría algo tan hermoso.


By: Caroline

lunes, 29 de agosto de 2011

Nueva version de la cenicienta (?)

Hola! =), bueno vengo a dar un aviso (?)
Lo que  estaba escribiendo y se supone era como una nueva version de la cenicienta... a mi estilo, bueno ia no lo es D: y es que estuve leyendo lo que habia escrito y no se parece en practicamente nada a ese cuento :/ aunque de todas maneras lo subire nwn y espero les guste.
Tengo pensado subir la primera parte este miercoles ;3

sábado, 27 de agosto de 2011

Actualizacion

Bueno ahora que le agregue musica y un lindo reloj a mi blog estoy felizsh! *o*'  como dije de a poco se va mejorando, espero llegar a tener mas miembros...  y lo mas importante es poder expresar todas mis locas ideas en este rincon del mundo C: , como ayer no podia dormir me puse a escribir y el resultado fue una nueva y mas rara version de la cenicienta, aunque no la termine e_e pro de todas manera la ire subiendo por partes asi que ese es mi proximo 'proyecto' por asi decirlo.
Bueno espero que les guste a todos (todos una persona .-. nwn) las actualizaciones que hize ^-^  y como siempre ¡Disfruten! que para eso estoy aqui =) etto.. creo que eso seria.

 By: Hikari

viernes, 26 de agosto de 2011

Amor a primera vista


Cuando te vi quedé cautivada, no sé si con tu mirada o con todo tu ser. En ese instante corría una briza costera y el muelle estaba muy helado cometí un gran error al haber ido de verano. Tú fuiste muy caballero y me ofreciste tu abrigo para que no me muera de hipotermia.
     Todo estaba muy tranquilo, tú y yo éramos las dos únicas almas vivientes en ese lugar. No me explico que es lo que hacías ahí pero supongo que haberte visto, aunque sin conocerte, me tranquilizó.
     Tú te fuiste sin decir nada y ni siquiera te llevaste tu abrigo. Rubén ¿así te llamas? No sé cómo fue que lo supe, pero creo que fue instinto.
     Tres días después te vi, ibas de la mano de una chica, se veían muy lindos, hacen linda pareja. Ciertamente no le puedo tener rencor, es verdaderamente afortunada y creo que  envidia es lo único que siento asia ella.
     En ese instante comprendí que tú nunca serias mío, sino que ya tenias dueña.
     En todos mis sueños tú eras el protagonista, cada vez que llovía tu mirada quedaba plasmada en mi ventana. Fue tan fácil amarte pero tan difícil olvidar.
     Finalmente me fui de Puerto-Montt porque ahí todo me recordaba a ti, tu abrigo lo regalé y esto de seguro lo enterraré para así dar por terminada esta etapa.
     Es increíble porque yo era una incrédula, nada me convencía pero, sin embargo, comencé a creer en el amor a primera vista cuando te conocí. Y no fue más que eso.
By: Caroline.